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Diario Sur, Glorimar Marrero reivindica en 'La pecera' el derecho a la muerte digna de un enfermo...

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Por Francisco Griñán


La directora portorriqueña explora a través de su protagonista la contaminación de la isla caribeña de Vieques tras 60 años de prácticas militares de EE UU


El cáncer ha dejado de ser tabú que se esconde tras el eufemismo de «una larga enfermedad» en los periódicos. Se le nombra para dejar de invisibilizarlo. El cine también es de los que hace tiempo ha mirado de forma directa a la enfermedad, que el tema principal de la ópera prima de la portorriqueña Glorimar Marrero, 'La pecera', que se ha proyectado este jueves en la sección oficial a concurso del Festival de Málaga. Un filme que reivindica el derecho a la muerte digna y a la autodeterminación del enfermo terminal para decidir la forma de morirse, y que se ambienta en la isla caribeña de Vieques, un pequeño paraíso que, como la protagonista de la película, también está diagnosticado de una dolencia mortal con la contaminación de sus aguas por las bombas y el material de guerra usado por el ejército de Estados Unidos durante sesenta años de prácticas militares.



«El derecho a morir de manera digna y a tomar la decisión por su cuenta son las dos referencias de la película», ha asegurado la directora Glorimar Marrero, que haprotagonizado la rueda de prensa de presentación del filme junto a las actrices Magali Carrasquillo e Isel Rodríguez, madre e hija, respectivamente, en la película. La última encarna a la protagonista, Noelia, que al conocer que su cáncer es metastásico decide regresar a su isla natal, reencontrarse con sus orígenes y decidir su propio destino.


La directora ha explicado que esta historia tiene una conexión autobiográfica ya que su madre tuvo cáncer en 2013, una historia que quería contar y que ha vinculado con «lo peor del colonialismo de la relación de EE UU con Puerto Rico». De esta forma, la historia de Noelia y su regreso para «reconectar» con su familia se convierte también en relato de un «cuerpo enfermo para hablar de la enfermedad que también está en la isla» con la contaminación de su tierra y, sobre todo, sus aguas con proyectiles y armas de todo tipo que no están visibles a simple vista, pero que tienen minados los fondos marinos.


El paraíso oculta la enfermedad

La propia protagonista de la película, Isel Rodríguez, ha contado que, antes de que le llegara este guion, un familiar suyo de Vieques le había relatado los numerosos problemas de salud que sufren los habitantes de esta pequeña isla-municipio del Caribe por la huella del material de guerra abandonado. «La hermana de mi ex cuñada padeció cáncer y mucha gente de Vieques sufre enfermedades terminales por todo lo que allí ha ocurrido y aunque es un lugar paradisiaco y de turismo, lo que hay debajo del agua y las tierras se está comiendo la isla», ha asegurado de forma gráfica la protagonista, que ha añadido que se preparó mucho su personaje hablando de los efectos del cáncer colorrectal con la directora «para trabajarlo con mi cuerpo», a la vez que trató de mostrar la fuerza interior de Noelia para evitar «que le cojan lástima por lo que ella sufre ese dolor sin quererlo decir»y con la «urgencia» de dejar documentada toda esa contaminación armamentística de Vieques antes de que la enfermedad le alcance.

Por último, la directora Glorimar Marrero ha querido agradecer la plataforma del Festival de Málaga no solo para el lanzamiento de la película -se estrena en cine el próximo 26 de mayo-, sino para su financiación y rodaje. «La importancia de la plataforma del certamen fue fundamental para el inicio de esta coproducción a través del respaldo del Mafiz desde 2018», ha señalado la realizadora que conoció en el mercado del festival precisamente a sus compañeros de viaje en esta aventura, las compañías españolas Auna Producciones y Solita Films, que también contaron con el apoyo de TVE.

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